lunes, 19 de julio de 2010

Las armas y las letras de Andrés Trapiello





Termino de leer ésta obra de Trapiello con la sensación de haberme adentrado en la historia convulsa de nuestra guerra civil de la mano de uno de los mejores prosistas e investigadores que en la actualidad tenemos en España. Las armas y las letras es un libro que no deja a nadie indiferente, Trapiello desarrolla desde la personalidad de Unamuno hasta la soledad de Azaña un trabajo impresionante, nos hace testigos de ls posiciones frente a la barbarie: escritores que huyen al exilio, otros que deciden adoptar posturas en un bando u otro, otros que cambian o se adaptan para continuar en nuestro territorio o volver lo más pronto posible tras la contienda. Las muertes más terribles de nuestros mejores literatos como Lorca y Machado, son la tragedia que asola a España. Desde el exilio interior, escritores que luchan desesperadamente por conseguir una vida tranquila, se convierten en los defensores del Régimen, es el empuje y la lucha por la supervivencia.

Trapiello despliega una prosa rica, precisa, comprensiva y compasiva; no obstante sus filias y fobias quedan en la evidencia. Como cualquiera Trapiello admira más unos actos que otros. Perseguidos y perseguidores, los célebres y los desconocidos, los audaces y los cobardes, entretejen una trama tan roja como la sangre vertida, tan roja como la pasión, es la propia piel de toro la que sirve como escenario a uno de los momentos más terribles de nuestra historia, un momento donde las armas vencieron a las letras (y así nos va). Las palabras que aún resuenan de un Azaña tan solitario como incomprendido: Paz, piedad y perdón, siguen estancadas en el olvido.

Libro con testimonios gráficos (fotos, carteles, libros y escritos) valiosos, muy valiosos y únicos.

Trapiello ha superado las expectativas de todos y nos ha dibujado un caleidoscopio donde el dolor de la tragedia española queda patente, como evidente es el servicio intelectual que ha hecho a nuestra Historia.



Imprescindible lectura.

1 comentarios:

Harry Powell dijo...

Estupenda entrada para un fabuloso libro. Saludos!