"La feria de los discretos" de Pío Baroja




Me quedé sorprendido cuando en la Feria del Libro de Málaga de éste año encontré una caseta con una bella edición de un CD-ROM llamado “La Córdoba de Baroja”, un instrumento didáctico con fotografías, audios e itinerarios de la bella ciudad andaluza retratada por el vasco en su novela “La feria de los discretos”.
Comencé a interesarme por esa novela tan curiosa, dado que no imaginaba al Baroja de “El árbol de la ciencia” escribiendo una novela que desarrolla en Córdoba. Me atrajo la idea de conocer la ciudad a través de ésta novela barojiana, sin duda tras finalizar su lectura, mis expectativas no quedaron defraudadas.



Tras una ardua búsqueda de la novela de bolsillo en Alianza editorial, la conseguí, no es una novela de Baroja muy conocida pero vale la pena leerla, ello por varias razones:
1)      Adentrarse en la escritura precisa y austera de Baroja, llena de diálogos dinámicos y de descripciones minuciosas pero exentas de barroquismos.
2)      Conocer la “intrahistoria” de las novelas del 98, una manera de analizar la historia a través de las gentes y de sus vidas.
3)      Conocer Córdoba, sus calles, sus costumbres del siglo XIX, el descubrimiento de la miseria y mezquindad de las gentes.
4)      Situar los movimientos de la Revolución del 68, la masonería como elemento especulador y los movimientos de los bandoleros como Pacheco.
La literatura del 98, caracterizada por el pesimismo de la pérdida de las últimas colonias españolas, Cuba y Filipinas, está más cerca del sentimiento trágico actual de una crisis que dura ya cuatro años, que hace que escritores como Machado, Valle-Inclán, Baroja, Azorín, Unamuno o Baroja los veamos como más cercanos a nuestros propios sentimientos.


He disfrutado realmente de la lectura de la obra de Baroja con pasajes que dejan constancia de la calidad de la escritura del vasco como el siguiente:

Esto le produjo una gran alegría, y feliz, con el alma ligera, sin pensar en nada, gozando del aire suave, fresco, de una mañana de invierno, siguió con verdadero placer perdiéndose en aquel  laberinto de callejones, de pasadizos, de verdaderas rendijas llenas de sombra…
  Las calles delante de él se estrechaban, se ensanchaban hasta formar una plazoleta, se torcían sinuosas, trazaban una línea quebrada. Los canalones, terminados en bocas abiertas de dragón, se amenazaban desde un alero al otro, y las dos líneas de los tejados, rotas a cada momento por el saliente de los miradores y las azoteas, limitaban al cielo, dejándolo reducido a una cinta azul, de un azul muy puro.
  Terminaba una calle estrecha y blanca, y a un lado y a otro se abrían otras, igualmente estrechas, blancas y silenciosas.
  Quintín no se figuraba tanta soledad, tanta luz, tanto misterio y silencio. Sus ojos, acostumbrados a la luz cernida y opaca del Norte, se cegaban con la reverberación de las paredes; en su oído zumbaba el aire como esos grandes caracoles sonoros.
  ¡Qué distinto todo; que diferencia de ambiente claro y limpio, con el aire gris, del sol refulgente de Córdoba, con aquel sol turbio de los pueblos brumosos y negros de Inglaterra!
  Esto es sol-pensó Quintín-,y no aquel de Inglaterra, que parece una oblea pegada en un papel de estraza
  
Parece que estoy viendo a Don Pío escribiendo en su mesa de mármol blanco en el Bar “El Tablón” y respirando la luz de Córdoba, sintiendo sus callejuelas entretejidas como un laberinto de luz de cal blanca, diseñadas en la judería, como estrechas e intrincadas galerías que desembocan en plazas llenas de color, de flores que brotan a millones, veo a Don Pío caminando por las Tendillas, con su boina y su indumentaria norteña, pensando y observando, siempre observando a las gentes. Veo también a mi amigo Joaquín Pérez Azaústre en la misma mesa, con sus cuartillas blancas y sus poemas de las Ollerías, ya no está sola Córdoba, ni está tan lejana.



Comentarios

Unknown ha dicho que…
Que bonito hallazgo el tuyo. Yo llegué a este libro buscando que leer sobre Córdoba y desde luego estoy de acuerdo contigo, no defrauda a nadie. Para ser lo primero de Baroja que leo me ha gustado mucho su estilo, mucha acción y también mucho sentido del humor. Muy recomendable. Te dejo mi reseña.

http://ellectorinvisible.blogspot.com.es/2015/07/la-feria-de-los-discretos-pio-baroja.html

Un saludo!

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