Poesía cercana, Gerardo Madrigal





Hay mediodías en la punta de mi lápiz
que atascan los semáforos
con preguntas inacabables,
para que el amor libere el rocío
en cada flor humana.
 
El tránsito seguirá desbordando
la vida de renglón 
en renglón y la soledad
no existe ya.
Lo cree la muerte y lo sabe este poeta
en sus otras muertes  ya abandonadas
a la vera de esta piel
que ama tan sólo los poblados
que aún se desconoce.
 
Soy más que el grafiti en esta avenida
y apenas abrazo al poeta que me arrienda,
tan sólo para que la ciudad  acepte
mi nombre.
 
Y siempre habrá más mediodías
que ciudades,
labios innecesarios ante el beso,
poemas escritos con el adiós:
sepia tintura del perdón imperdonable;
pero hasta el olvido se detiene
ante los semáforos,
y todo para que mi lápiz
siga siendo la lágrima que jamás lloraré.
 

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
gracias amigo por compartir mi poema. por liberarlo en la pipila decada lector. Muchsa Gracias
Gerardo
siroco-encuentrosyamistad ha dicho que…
las mias son pupilas prendadas a tus palabras, la libertad de mis pupilas se extiende a la de tu poema, gracias maestro.
Anónimo ha dicho que…
Hermoso
Anónimo ha dicho que…
Excelente

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