El gran Buk




Tras leer a Bukowski sus libros "La senda del perdedor" y "Peleando a la contra" me he topado con la realidad de un escritor que siempre ha escrito con la valentía y la verdad de una vida que siempre fue dura.
El denominado "realismo sucio" encuentra en Bukowski un ejemplo de como un escritor puede convertirse en maldito cuando no es más que un bendito. Sensible y pleno, Bukowski se desliza por sus poemas y sus novelas desentrañando sin miedo y sin mentiras la realidad de una vida americana en las antípodas del sueño americano.Leer a Bukowski es una experiencia difícil de encontrar en otro escritor porque la crudeza de sus experiencias nos la transmite sin esconder el más mínimo pudor.Desde sus primeras memorias de la niñez, Bukowski nos contagia con el dolor de una criatura sometida a frecuentes palizas por su padre al que siempre consideró el mayor hijo de puta que existía sobre la tierra.

Las maneras de escribir del gran Buck nos recuerda a los grandes escritores americanos y nos deja constancia de la autenticidad de una vida marcada por el alcohol y las mujeres.Son varios los pemas que me han dejado huella del escritor norteamericano, aunque es tal vez éste "el pájaro azul" que cierra el libro de compendio "Peleando a la contra" el que más me gusta y tal vez más nos deje entrever la personalidad sensible y aparentemente dura del gran maestro.




hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí dentro, no voy
a permitir que nadie
te vea.
hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero yo le echo whisky encima y me trago
el humo de los cigarrillos,
y las putas y los camareros
y los dependientes de ultramarinos
nunca se dan cuenta
de que esté ahí dentro.
hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí abajo, ¿es que quieres
hacerme un lío?
¿es que quieres
mis obras?
¿es que quieres que se hundan las ventas de mis libros
en Europa?
hay un pájaro azul en mi corazón
que quiere salir
pero soy demasiado listo, sólo le dejo salir
a veces por la noche
cuando todo el mundo duerme.
le digo ya sé que estás ahí,
no te pongas
triste.
luego lo vuelvo a introducir,
y él canta un poquito
ahí dentro, no le he dejado
morir del todo
y dormimos juntos
así
con nuestro
pacto secreto
y es tan tierno como
para hacer llorar
a un hombre, pero yo no
lloro,
¿lloras tú?

Comentarios

José Carlos Rodrigo Breto ha dicho que…
Amen a todo lo que has dicho, estimado amigo.
Y por cierto, yo si que lloro.
siroco-encuentrosyamistad ha dicho que…
Ya sabes como te admiro a ti también querido kowa, ¡te echaba de menos!
Un abrazo

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