Sam Shepard, un maldito relámpago

Traemos del Confesionario II de Juan Ramón Iborra una de los comentarios del maestro norteamericano a la sabia y provocadora apreciación de nuestro escritor:


 Tampoco elabora mucho sus respuestas. Es usted un hombre de pocas palabras.


     Creo que las explicaciones no son tan necesarias. Muchas cosas llegan a través de la insinuación más que por la explicación. Es algo que invita a la reflexión. Lo que escribes puede ser interpretado e incluso explicado por otros. Pero no está para que tú lo expliques sino que tiene otro propósito. No es que sea inexplicable. Inspira cosas distintas, pero no la explicación. Simplemente, la explicación es siempre menos interesante que la materia. De todas formas, no puedes explicarlo. Ya sabe, todo se adoba con explicaciones. Pero solo lo que lees es lo que es.





Todavía recuerdo la profunda impresión que me causó (y causó en Cannes donde fue Palma de Oro en 1984) la película "París, Texas" dirigida por Wim Wenders .(al que vemos a la izquierda en la foto junto a Shepard) La manera de dibujar en silencios y soledades la Texas lejana, me acercaron a la intimidad de un escritor maldito y relampagueante. Poeta y dramaturgo y conocido actor  Shepard muestra en la entrevista de Iborra, como un roedor tímido e incisivo, un vaquero que galopa solitario a la luz de la luna. Un auténtico cowboy a la manera de lo genuino que es un gaucho en la Pampa argentina, la esencia americana.



me encontré con la doble de la Estrella
al abrirse hacia los lados las puertas del ascensor

y yo salía

y ella entraba

a las cuatro de la madrugada

y vi que estaba absolutamente pirada

le pregunté que había tomado

dijo 6 Valium y Vino Blanco

porque hoy era el último día de rodaje

y le pareció que había que celebrarlo
jodiendo con algún tío del equipo
y colocándose
porque éste era su pueblo
y ella iba a quedarse
mientras nosotros nos íbamos
y la tortura de no ser más que una doble
dejada atrás
en un pueblo en el que le dolía haber nacido
estaba destrozándola ahora
de verdad
y eso hizo que volviera a avergonzarme
de trabajar como actor en una película
y provocar ilusiones tan estúpidas
de modo que me la llevé a mi habitación
sin planes respecto a su cuerpo
y ella se sintió desesperadamente decepcionada
intentó arrojarse por la ventana
y le dije que no valía la pena
no es más que una película estúpida



Para él va dedicada mi poesía "Compañera Luna"

Siempre me acompaña la luna
siempre la luna vuelve
el camino color de plata
cuando el silencio se adueña del aire
la luna siempre me ilumina
aquietando de luz mi alma solitaria,
la estrella parece escondida en la tarde
pero la luna
siempre anuncia su llegada.

Buen fin de semana 

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