José Lupiáñez, el guardián del secreto del limbo tropical




Poeta de la tristeza ligera y eterno enamorado, José Lupiáñez (La Línea de la Concepción 1955) convertido en un guardián secreto de los sueños creados en lo que él llama “mi limbo tropical”, Motril, dibuja en sus poemas siempre el color tenue y gris de la melancolía, sus irisaciones despliegan siempre leves matices de colores vivos de la vega y el mar Mediterráneo. Verdes y azules, rojos y pálidos  cielos que se despiertan en la  mañana de sus viajes interiores de contemplación de la naturaleza y de la vida, de sus viajes exóticos donde culmina en rellenos de matices sensuales, de belleza y pureza, porque Lupiáñez ha encontrado en Oriente fuente de inspiración para la travesía y el devenir de su arte poética, pero es en su limbo donde detiene el tiempo y contempla lo pasado y lo porvenir como un camino por delante de sol y arena, como el viaje en camello que os ofrezco en su poema “Zafrane”:


ZAFRANE

Esta arenilla es de oro...
Mi corazón se fue
por las dunas doradas.
Mi vida daba tumbos,
de un dromedario, a lomos.
Su pezuña durísima
se inventó aquel camino.
Y yo, bamboleante,
me aferraba a su giba:
un desierto de oro,
un cielo azul, candente,
y el traqueteo cansino
del rumiante fantástico.
Mordía el viento mi rostro
y unas hojas mis dientes
de fresquísima menta.
A lomos voy —me dije—
de un animal extraño.
Sobre cisterna viva
en la que suena el agua
de hace ya varios días...
Queda camino por delante
y sol y arena
y desierto sin fin,
como en la vida.





Os recomiendo este libro "La edad ligera" para conocer su poética:



¡Buena semana!

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