Jardin salvaje IX- Caracolas-Ganfornina y Escolano




CARACOLAS


Mis pies van hundiéndose en la arena,
leves, casi incorpóreos.
¿Cuántos siglos hicieron falta
para limar la roca y convertirla
en suave polvo dorado,
jardín mullido a las puertas del mar?
Me agacho y recojo
conchas desnudas,
zarandeadas por el flujo y reflujo
de las corrientes,
restos de un Edén primitivo.
Febrero las ha ido depositando en esta playa
al alcance de mi mano,
caprichosas en sus formas,
diversas e irregulares.
Observo sus universos cóncavos
y los comparo con mis pequeños pies
hundiéndose en la arena.

Comentarios

Entradas populares