"Tres noches" de Austin Wright, una lección de metaliteratura




“TRES NOCHES” de Austin Wright

Todo se remonta a la carta que Edward, el primer marido de Susan Morrow, le envió a ésta en septiembre pasado. Había escrito un libro, una novela: ¿le gustaría leerla? Susan se quedó desconcertada porque, aparte de las postales de Navidad firmadas “Con cariño” que le enviaba la segunda esposa de Edward, hacía veinte años que no sabía nada de él”

Así comienza la novela de Austin Wright que leí entre el 26 y el 30 de diciembre del año 2013 que termina, exactamente en las mismas fechas que la protagonista Susan leyó “Animales salvajes”, la novela que su ex-marido Edward le envió en septiembre. Una novela que tardó tres meses en empezar a leer Susan y que la comenzó pendiente de la visita que Edward le brindaría el día 30 de diciembre.

 “Tres noches” es un thriller psicológico donde se ejecuta la historia de una intensa novela dentro de la novela. La lectura de Susan que lee con avidez es la historia de un profesor de matemáticas llamado Tony Hastings,  que nosotros como lectores leemos junto a Susan. Una novela dentro de otra novela no es nada nuevo, sin embargo el ritmo y estilo que marca Austin Wright la convierte en un ejercicio de maestría y de placer en su lectura

Tony Hastings en un viaje en coche junto a su mujer y su hija, Laura y Helen tiene un  encuentro con tres individuos en la carretera, un encuentro con un desenlace fatal que pondrá a prueba la valentía de Tony y que supondrá el inicio de una aventura donde la venganza dominará las acciones del profesor.

Austin Wright teje una sutil y espléndida trama entre las aventuras y desventuras que Tony Hastings va sufriendo a lo largo de la novela “Animales salvajes” y el repaso y evaluación que Susan Morrow como lectora va aplicando a su vida pasada con el escritor y antiguo marido Edward y a su vida actual con Arnold, un cirujano cardiovascular con el que comparte dos hijos y que entregado a su trabajo y a su amante, hace que Susan encuentre en el futuro encuentro con Edward el 30 de diciembre como una oportunidad de restablecer sus errores que le han conducido al fracaso en el matrimonio con Arnold.

Austin Wright tiene la inmensa habilidad de hacernos partícipes de una novela que Susan lee y en la que va encontrando como Tony se va convirtiendo en un espejo de ella misma, un espejo donde se reflejan los miedos, las dudas y los errores que la vida les enseña en la vida del otro.
Rescatada después de 30 años del olvido, la novela se disfruta y se lee con suma facilidad, de hecho esa continua superposición de acciones en los dos planos: el de la novela y el de la novela que se lee, esa fineza en la consecución de unidad entre la lectora y lo que vive el actor de la novela que lee, es decir entre Susan y Tony la convierte, como antes indiqué, en un ejercicio de maestría literaria de la llamada metaliteratura, es decir, de una novela que habla de otra novela dentro de la primera.

Un final sobrecogedor y lleno de tensión, avalará la recomendación sobre esta novela de novela que seguro no os dejará indiferentes.

Acción y reflexión, novela negra y suspense, se aúnan y nos brindan una buena novela.

No es sencillamente que Susan y Arnold, con sus hijos, su casa, coche, gato, cheques y papel de escribir, hayan creado una institución comparable a un banco, sino que el mundo es frío, solitario, peligroso, y ellos necesitan protegerse mutuamente. La novela que Susan está leyendo sabe de eso. Tony, en su difícil situación, debería apreciar con que firmeza ella se aferra. Debería hacerlo. Pero eso le provoca inquietud, porque desconfía de la novela de Edward. No sabe por qué. Le suscita cierta alarma, un miedo cuyo motivo desconoce pero que parece diferente del miedo descrito en la propia historia, y que está de algún modo relacionado con ella misma. Susan piensa: si Edward se propone-a través de Tony o de alguna otra forma-sacudir la fe de ella en su propia vida, pues…resistirá, eso es todo. Sencillamente, resistirá. Hay cosas que la lectura de una simple novela no puede cambiar.”

Un novela muy recomendable.


Comentarios

Andrés. ha dicho que…
Amigo Víctor, es esta una reseña realmente motivadora, desarrollada con maestría, invita en todos los sentidos a la lectura de la novela de Austin Wright, algo que haré cuando tenga la oportunidad. Espero que este año desarrolles en todo su potencial tu capacidad creativa en todos los aspectos. Un fuerte abrazo.
siroco-encuentrosyamistad ha dicho que…
Andrés, me alegra mucho que mantengamos no solo el contacto, sino el entusiasmo en hacer crecer nuestra amistad, te deseo que también crezcas y tengas creaciones satisfactorias éste 2014.

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