Mares de hierba (Libro de Escocia) de José Luis García Herrera


“Mares de hierba” (Libro de Escocia) de José Luis García Herrera

Me situo ante la blanca pantalla del ordenador con la música de los preludios de Listz y el libro de poemas de mi amigo José Luis García Herrera “Mares de hierba” premiado recientemente en Armilla y con una edición maravillosa realizada en Atarfe, el pueblo de mi madre donde de niño iba al cine de mi abuelo a ver las películas en blanco y negro y con cambio de rollo. Son los aditamentos perfectos para encontrar la magia de la escritura que se deriva de las palabras palpadas con deleite gracias a la forma tan sencilla y profunda al mismo tiempo que el poeta compone con las visiones de Escocia.

El paisaje agreste, los mares de hielo y las gotas deslizándose por los acantilados, la calidez de los bares, la felicidad de estar acompañado por la soledad y la compañía de la amada, el regocijo de encontrar los ojos amados en el verde paisaje y de sentir el dolor de la memoria a la vez que el tremendo gozo de la realidad,  son fundamentos poderosos para compartir la lectura y cantar a veces en susurros y otras en voz alta los poemas que se desgranan con la fantasía y el misterio de la neblina de Edimburgo o de Glasgow.

El poemario consta de veintiséis poemas de versos largos y libres, plenos de ritmo y armonía, con palabras delicadas, tenues e intensas, variaciones que el devenir del viaje, cuyos motivos alcanza el poeta a no comprender con exactitud pero que no vela la certeza de la conveniencia del viaje como desplazamiento a otra óptica de la vida.

Castillos y mares bravíos, nieblas y lluvia fina, vino y poesía a raudales en este hermoso y sencillo poemario con el que he recordado mi viaje a Escocia hace apenas dos años.

Os dejo con el poema

IN VINO VERITAS (Perth)


Cae la tarde y la lluvia. Quizá por este orden.
Tras los cristales todo pasa deprisa, vertiginoso.
Pero no aquí, a tu lado, frente a ti,
sentado a una mesa íntima, en penumbra,
degustando un vino espeso y amaderado
que requiere de la calma precisa para desentrañar
toda la riqueza de una tierra que añoramos.
Caen los días como cae el vino dentro de la copa:
con el estallido intenso de los aromas,
con el fogonazo rojo de una luz misteriosa
que abre y cierra el fuego de las sombras.
El viaje abre el pozo de la sed y la puerta secreta
Del rito íntimo de las confidencias.
En ese camino hacia la verdad que tiende el vino
tiemblan mis labios cuando pronuncio tu nombre,
cuando a media voz recito los versos escritos
en las horas lentas que le he robado al sueño.
Palabras de amor, de pasión y de lluvia
que humedecen las páginas del corazón.
Cae la tarde y caen mis lágrimas. Quizás, sí,
por este orden.

Justo termino de escribir el poema cuando finalizan los preludios de Listz, las lágrimas se me antojan como “Llum de pluja” (Luz de lluvia) inundando el espacio oscuro y mágico de la poesía de José Luis.

Gracias por tan hermoso poemario.




Comentarios

José Luis García Herrera ha dicho que…
Muchísimas gracias, Víctor, por esta cálida lectura de un viaje donde la fuerza del paisaje, la sobria estampa de los castillos y el miedo vertical de los acantilados, me ganó el verso y el corazón. Gracias por compartir este viaje y ser cómplice de todos sus avatares. Un abrazo.

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