Librepensamiento de Campos Reina









Librepensamiento de Campos Reina

Encontrar una pepita de oro en una librería no es habitual, cuando lo consigues, como con este librito de Juan Campos Reina, editado por el Ateneo de Málaga hace casi veinte años, lo disfrutas con un gran placer.

Seis pequeños ensayos realmente magníficos:

El último Dandy donde rescata esa figura tan provocadora y atractiva personalizada  en Xavier Cugat. El lamento del marqués de Sade donde analiza la figura del escritor libre. Destaco las palabras que recoge Campos Reina en un párrafo lapidario de sus Cuadernos Personales escritos en 1803:

Maldito sea el escritor llano y vulgar que, sin pretender otra cosa que ensalzar las corrientes de opinión del momento renuncia a la fuerza que ha recibido de la naturaleza para no ofrecernos más que el incienso que quema con agrado a los pies del partido dominante.

Barroco decadente donde nos relata las oscuridades del siglo XVIII español. En Picasso en el espejo, el escritor busca una mirada más allá de los límites humanos como la búsqueda de la definitiva visión que Rilke encontraba en los ojos de esos grandes perros que contemplan el espacio con una extraña serenidad; como la de los ojos de Picasso que encontró la duplicidad que llevamos dentro.

En Pasiones literarias, Campos Reina elogia a esos esquizofrénicos libreros que encontramos en las librerías de anticuario que se balancean buena parte de su vida entre el deseo de conservar para sí las piezas adquiridas y la necesidad de ir desprendiéndose de ellas. El autor nos deleita con un final realmente prodigioso:

Después de un refinado aprendizaje sobre la piel de los ibros bellos, ¿qué doncella y hasta que novicia podría rechazar el placer que proporcionan unas manos tan expertas? Entre la gente zafia corre el bulo de que el intelectual es un mal amante; nada hay más alejado de la verdad, si a tal señor corresponde el gran honor de poseer una hermosa biblioteca.

Los dos últimos ensayos lo forman Sueños de fumador y la ceremonia del té. Ambos se leen también saboreando la elegancia de este escritor dado a convertirse en un clásico de nuestra literatura española. El primero de ellos nos anuncia la más dulce forma de perderse: fumar en pipa. En el segundo nos descubre la delicada costumbre de una cultura alejada de nuestra sensibilidad.
Lo dicho, una joyita.


Comentarios

Entradas populares