Lluvia fina de Luis Landero









Lluvia fina de Luis Landero

           
Acabo de leer la novela de Landero realmente impactado, en apenas unas horas he conocido lo que, de manera terrible,  escondemos en las conciencias y el olvido, es algo que queda impreso en lo más recóndito de nuestro ser y que mejor no olvidar, pero tampoco hablarlo sin medir el momento y la intensidad, porque el coctel de olvido y recuerdo puede ser, como el perfecto título de la historia: Lluvia fina. Una lluvia que va calando insistente, lenta y hondamente y que puede regresar como un volcán en erupción.

            Lo que tiene de seducción la lectura de esta historia familiar, es la manera tan precisa y transparente de palpar el dolor de la frustración, la culpa que buscamos en la infancia y la adolescencia, una culpa que siempre es de los otros y a la que suministramos capital importancia en nuestros sueños rotos; en lo que quisimos ser y no pudimos por lo que creemos fue la intervención de las personas que fueron las que más amamos y más odiamos: nuestra familia más cercana.

            Como se lee al comienzo de la novela:

"Ahora ya sabe con certeza que los relatos no son inocentes, no del todo inocentes. Quizá tampoco lo sean las conversaciones de diario, los descuidos y los equívocos verbales o el hablar por hablar."

Así empieza la novela, es Aurora la que habla, un personaje puro que sirve a todos los demás como confidente de viejos agravios entre la madre y los hermanos. Casada con Gabriel, el hermano pequeño, el mimado por la madre, y que tiene la terrible idea de convocar a toda la familia, ya degradada y destruida por un pasado de odios y rencores, a la celebración del ochenta cumpleaños de la madre. Las dos hermanas, Sonia y Andrea, tan diferentes y que han sufrido avatares derivados de una adolescencia dictada por la necesidad de supervivencia que la madre ha impuesto férreamente, hechos que han determinado para siempre su fatal destino.

            Una familia a la deriva, con terribles experiencias que se irán descubriendo a lo largo de los diálogos que mantienen todos con Aurora y donde la verdad nunca es única, pues cada uno cuenta las cosas según su punto de vista. El estudio psicológico de cada personaje es brillante y nos acerca al mejor Dostoievski. Los planos que dibuja magistralmente Landero en las conversaciones superpuestas de cada uno de ellos, nos introduce a las contradicciones que enriquecen el conocimiento de los personajes.

            Una novela trazada con impecable estructura y que nos golpea por su crudeza y su autenticidad. Una historia que nos dejará conmovidos y nos causará dolor y también conocimiento de que  la vida es un fracaso donde hay cosas que no tienen más remedio que atesorarse en el interior, esos secretos que todos tenemos y que sabemos que tenemos y a los que debemos tratar con la virtud de la discreción.

            Horacio, que, a instancias de la madre, se casará con la hermana mayor Sonia, pese a que quién estaba enamorado de él era Andrea, se nos desvela a lo largo de la novela como un personaje luciferino, al que llegaremos a odiar.

            Qué decirles más, que me ha sido muy entretenida e instructiva, aunque porque no negarlo, ha pasado momentos dolorosos y no es muy recomendable para espíritus excesivamente sensibles.

            En fin, una novela que se convierte en una de las más grandes novelas españolas de 2019.

VPB 26 de diciembre de 2019.
           

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