Crónica de la charla de José Luis Ortiz: "Paul Simon, cincuenta años de canciones".







CRÓNICA
CHARLA DE JOSÉ LUIS ORTIZ: “PAUL SIMON, CINCUENTA AÑOS DE CANCIONES”



El pasado viernes, 24 de enero de 2020, a las 19.00 h., Capitel organizó un nuevo encuentro cultural. Nuestro amigo y socio de Capitel José Luis Ortiz disertó sobre la obra musical del cantante Paul Simon. El acto se celebró en el taller del gran Paco Selva, anfitrión habitual de los actos de Capitel. Éxito de público, con más de veinte asistentes. José Luis fue presentado por Víctor M. Pérez Benítez, eficiente coordinador de actividades de Capitel, quien glosó la trayectoria de José Luis y sus profundos y extensos conocimientos sobre Paul Simon. Un erudito, que demostró su poder de convocatoria. José Luis, que está ultimando un libro sobre el artista, ha asistido a once conciertos del citado cantante. Además, ha tenido durante años, junto a su amigo José María Escudero, una web dedicada a Simon, llamada “The Dreamer of Music” y ha colaborado en la página web en español “The Sound of Simon”. Víctor tuvo la amabilidad de prepararnos a los asistentes un dossier con el listado de doce canciones, su fecha de publicación y duración, que ilustrarían la charla de José Luis. Así mismo, el dossier también incorpora la letra de las citadas canciones y su traducción al español. Por último, el dossier incluye las portadas de los discos donde están incluidas las mencionadas canciones, y algunas fotos de José Luis con amigos reunidos a la entrada de conciertos de Paul Simon.

         José Luis inició su charla con una semblanza de Paul Simon. Explicó que Simon, nacido en 1941, pertenece a una generación muy peculiar, la de los 60, sujeta, en sus orígenes, a dos influencias: por una parte, la música de la generación de sus padres (Sinatra, Nat King Cole, George Gershwin, Iving Berlin, Louis Armstrong) y, por otra, la música de su adolescencia: el primer rock, con Elvis a la cabeza, al que se le sumaron el góspel y el doo-wop. Comenzando los 60, descubre el folk urbano, liderado por Bob Dylan. Esta última corriente consistía, en principio, en ser vehículo de la expresión íntima del artista, social y políticamente comprometido, y en la recuperación de la música folclórica tradicional.

         En la sinagoga y luego en la escuela, Paul Simon conoció a quien iba a ser su compañero artístico durante algunos años, en los que produjeron algunas famosas canciones. Con quince años de edad crearon el grupo Tom & Jerry. Más adelante, ya como Simon & Garfunkel, en sus inicios como dúo folk, grabaron “Wesnesday Morning 3 A.M.”. En 1965 Paul Simon grabó un disco en solitario en el Reino Unido, llamado “Paul Simon Songbook” en el que se incluía la canción elegida por José Luis para hablarnos del folk urbano, llamada “Leaves That Are Green”. Tras el éxito de The Sound of Silence, Simon & Garfunkel reanudan su carrera como dúo. El sello Columbia apoya un nuevo estilo musical, el folk-rock, consistente en un tipo de folk menos comprometido al que le añadió instrumentación rock.


 En 1967 Paul Simon abandona el folk, y graba el álbum Bookends, con “Mrs. Robinson” o “America”, y “Bridge Over Troubled Water”, con la canción homónima o The Boxer. El autor amalgama, junto con los antedichos estilos, otras formas musicales como el blues, el góspel o la música andina. En 1970 Simon & Garfunkel emprenden caminos distintos. A partir de entonces, Paul Simon alcanza una mayor variedad en su creación musical: asimila blues, reggae, la música chicana (a través de La Bamba, de Ritchie Valens). José Luis opta por “Duncan” (1972) para que captemos la amplia gama de expresión musical alcanzada por Simon. Se trata de un ejemplo de incorporación de la música andina al folk-country. La letra de “Duncan” hace mención a The Maritimes, región costera de Canadá, en la  que se encuentra un perdedor llamado Duncan. De este álbum también escuchamos un blues, “Peace Like a River” (1972), sobre la batalla social contra la guerra del Vietnam.

         Peculiaridades del cantante son su meticulosidad y su incansable búsqueda de nuevas formas sonoras. Todo ello hace que tarde años en crear cada una de sus obras.
Tras dos grandes álbumes (There Goes Rhymin' Simon y Still Crazy After All These Years), en 1978 publica un nuevo disco, este recopilatorio, llamado “Greatest Hits, Etc” en el que incluye dos canciones nuevas. De dicho disco escuchamos “Sleep Slidin’ Away” (1978), un góspel profano intimista.

Otra particularidad del artista objeto de la charla es una aparente contradicción: no es creyente, pero con frecuencia cita a Dios. Quizá esto también sea debido a que, al igual que le ocurre con la música, también aquí esté en constante búsqueda.

         “Train in the Distance” (1983) se crea a partir del recuerdo de una relación agridulce con su primera mujer, de la que termina por separarse. Se trataba de Peggy Harper, que con anterioridad había estado casada con el representante del artista. Motivos de la separación fueron, al menos en parte, la obsesión del cantante por el trabajo y la música, además de su introversión. De hecho, en una canción llamada “Something So Right” se compara él mismo con la Gran Muralla China. En “Train in the Distance” hay coros de doo-wop hechos por Paul Simon.

         Simon comienza una nueva relación, esta vez con Carrie Fisher, mujer, según José Luis, muy inestable. Se trata de la actriz que interpretaba a la Princesa Leia en “La Guerra de las galaxias”.

         Es en esta época cuando Paul Simon escucha un disco de música sudafricana, a raíz de lo que empiezan sus creaciones influidas por dicho estilo. Recopiló todo el material de las jam sessions grabadas en Sudáfrica con músicos autóctonos y a partir de ahí elaboró las canciones. Paul considera que Graceland (1986) es su mejor canción. En ella realiza varios homenajes: por una parte, a Graceland (Memphis, Tennessee), donde se encuentra la tumba del eterno Elvis Presley. Además, cita a las guitarras National, famosa marca de este instrumento, utilizada en el blues. Por último, Graceland, “Tierra de Gracia”, también simboliza el poder salvador de la música.
Tras Sudáfrica, decide crear un proyecto integral de música negra, que llegó a Occidente a través del comercio de esclavos desde el África occidental, proyectada sobre Brasil, el Caribe e incluso el Sur de Estados Unidos. Por esta causa, Paul Simon marcha a Brasil, donde graba el disco “The Rhythm of the Saints”, fusión de todo ello, del que escuchamos “The Coast” (1990). A continuación disfrutamos de “Ten Years” (1995).

Con “Sunday Afternoon” (1997), Paul Simon entra en la música puertorriqueña, con su fusión de ritmos caribeños e hispanos. Se trata de un seis puertorriqueño, cuyo origen se encuentra en Andalucía. Es una carta de Esmeralda Agrón a su hijo Salvador, condenado por asesinar a dos jóvenes irlandeses.





         Paul Simon le dedicó una canción a su hija, “Father and Daughter” (2001), que también tuvimos ocasión de escuchar.
         A entender de José Luis, las dos últimas canciones que escuchamos son como dos valiosas joyas. La primera es “Love and Blessings” (2011), que proviene de un sampler de un cuarteto góspel de  1938.

         La última melodía que escuchamos, y de la que nos habla José Luis, es “Insomniac’s Lullaby” (2016), incluida en su último disco, en el que asimila el flamenco (con Sergio Martínez y Nino de los Reyes), aunque no incorpora dicho estilo a esta canción. Insomniac's Lullaby trata de uno de sus avatares vitales: el insomnio, junto a la idea de la inmortalidad. Una vez más, Paul Simon arriesga con sus creaciones, atreviéndose con la música microtonal. A la guitarra le añade sones distorsionantes, también llamados “el sonido de la noche”. Nuestro amigo José Luis nos reveló que siente que esta canción es el testamento musical de Paul Simon.

Víctor, en la presentación de José Luis, estimó que es “uno de los mayores expertos en la discografía de Paul Simon”. Así mismo, manifestó que no se puede entender la figura de José Luis sin la de Paul Simon. Es cierto, pero durante la charla pudimos comprobar que la figura de Paul Simon tampoco se puede entender sin la de José Luis.

Como bien afirmó Víctor, tuvimos la suerte de poder empezar el año disfrutando de la charla de José Luis Ortiz, un “momento histórico”.


Augusto García Weil
Málaga, 26/01/2020

Comentarios

Entradas populares