Elogio de la ancianidad de Séneca




Elogio de la ancianidad de Séneca

La editorial folio comenzó hace unos años una serie de publicaciones bajo la denominación de Grandes Ideas, una selección de cincuenta textos filosóficos realmente atractivos. Uno de ellos es estas cartas de Séneca a Lucilio, son epístolas morales, es todo un ejemplo de lo que vino a denominarse filosofía estoica.

Séneca elige en estas cartas temas relacionados con la necesidad de la vida buena, son bellas y sugerentes palabras de las que os he seleccionado algunos párrafos:

“Muchedumbres de libros disipa el espíritu, y por tanto, no pudiendo leer todo lo que tienes, basta que tengas lo que puedas leer”.

“Me pides cual es la medida de las riquezas? En primer lugar tener lo que es necesario; después lo que es suficiente”.

“Algunos se refugian de tal manera en lugares sombríos, que tienen por turbio todo lo que está a la luz”.

“Es andando a la zaga de cosas superfluas cuando hallamos fatigas y afanes”.

“Te advierto que no hagas aquellas cosas en forma que parezcan ostensibles a los demás en tu exterior o en género de tu vida, a manera de aquellos que lo que desean no es aprovechar, sino ser vistos”.

“¿Me preguntas que progresos he realizado? He comenzado a ser amigo de mi  mismo”.

“Es en tu interior donde tienen que ser admiradas tus cualidades”.

“No es tuyo lo que hizo tuyo la fortuna”.

“Haz de manera que jamás pueda serte prescrito este remedio: vive con los hombres como si Dios te viera; habla con Dios como si los hombres te oyeran”.

Precepto de Epicuro:

“Es menester escoger y tener siempre ante nuestros ojos a algún hombre virtuoso, a fin de vivir como si nos viese y de obrar como si nos contemplase”.

Dice Mecenas.

“La propia altura atruena las cimas”.

“las cimas están expuestas a las tempestades”.

Dice Epicuro:

“Primero es menester considerar con quien comes y bebes, pues comer y beber sin un amigo es vivir como los leones y los lobos”.

“Una deuda ligera hace un deudor; una deuda importante, un enemigo”.

Dice Séneca en sus epístolas:

“Quien ama demasiado el cuerpo, la honestidad es cosa vil”.

“Todo el mundo sale de la vida como si acabase de entrar en ella”.

“Yo te ruego querido Lucilio que procures realizar aquella única cosa que puede hacerte feliz: rechazar y pisotear todo aquello que brilla exteriormente, todo aquello que te haya sido prometido por otro o que de otro tiene que llegarte”.

Séneca en sus últimas cartas, al hablar de la ancianidad dice:

“Es el mundo de la edad cansada, no de la edad aplastada”.

Todas sus cartas terminan con dos palabras:

“Consérvate bueno”.

Espero que le haya sido de ayuda en algo. Para mi sí que lo ha sido.


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